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Pàgina general de l'aniversari
HOMENATGE A LA MEMÒRIA - HOMENAGE A LA MEMÓRIA
MANIFEST EN CATALÀ |
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HACE 20 AÑOS ESTUVIMOS ROZANDO LA CATÁSTROFE, RECORDÉMOSLO.
Con motivo del 20º aniversario del accidente nuclear de Vandellós 1 (Tarragona).
El próximo 19 de octubre se cumplirán 20 años de lo que ha sido hasta ahora el accidente más grave ocurrido en una central nuclear de Europa Occidental. Un aniversario que no queremos que pase desapercibido cuando llevamos 5 años de una campaña de propaganda abrumadora, que intenta hacernos creer que la energía nuclear no tan sólo no es mala, sino que llega a ser incluso ecológica.
Hace 20 años nos salvamos sin saber como.
Hay que releer la prosa técnica del informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), redactado cuatro años más tarde del accidente, para ser conscientes de cuan cerca estuvimos de la catástrofe; de cómo durante tres días los bomberos lucharon contra el fuego y la inundación, y los técnicos lucharon para conseguir un mínimo de refrigeración, con más de la mitad de los equipos rotos, que impidiera la fusión del núcleo y la explosión del reactor, y pudiera llevarlo a la condición de parada segura. Todavía hoy nadie se explica cómo se consiguió, pero nos salvamos de convertirnos en un segundo Chernóbil.
Un accidente puede dejar de ser considerado un accidente si se dan muestras de negligencia, comportamiento irresponsable y desinterés por la vida de las personas. Todas estas circunstancias se dieron en el caso de Vandellós 1. El informe del CSN de 1990, ya detallaba cómo, a partir de junio de 1986 y con motivo del análisis de la catástrofe nuclear de Chernóbil, se procedió a pedir a todas las nucleares en funcionamiento que aplicaran una serie de medidas correctoras y modificaciones de seguridad, en las instalaciones. Estos requerimientos, que se remitieron a la dirección de Vandellós 1 como mínimo en cuatro ocasiones en forma escrita, a lo largo de los años 1986, 1987, 1988 y 1989 (y un número indeterminado a veces en forma verbal al curso de las reuniones mantenidas entre la empresa y el CSN), no se llegaron a aplicar nunca de manera completa, y dos de ellos fueron causantes directos de la extensión del incendio que originó el accidente.
El informe del CSN fue la pieza clave para que el dictamen del Equipo Evaluador de Éxitos Significativos Relacionados con la Seguridad (ASSET), en el cual participaron expertos de diversos estados adscritos en la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), adjudicara al accidente de Vandellòs el nivel de gravedad tres de la escala internacional de accidentes nucleares y reiterara, una vez más, que "en el momento del accidente no se habían ejecutado todavía las modificaciones necesarias.".
El tiempo pasa, pero el discurso no cambia.
Hay que revisar las hemerotecas de los meses posteriores al incendio para encontrarse con un discurso de la empresa propietaria y de los directivos de la central que demuestra que nada ha cambiado a pesar de los paso de los años: las mismas justificaciones y las mismas manipulaciones que hemos oído y leído hace unos meses ante la petición de cierre de una vieja nuclear con graves problemas de seguridad estructural (Santa María de Garoña), se pudieron oír y leer hace 20 años, ante la petición de cerrar una central nuclear que había quedado en estado ruinoso. Y hay que leer las reacciones después de que el 30 de mayo de 1990, el Ministerio de Industria y Energía decidiera el cierre definitivo de la central para certificar el nivel de infamia.
Un juicio lleno de contradicciones e incongruencias.
Había habido un grave accidente que era consecuencia de una grave irresponsabilidad, y había que sancionar a los responsables. Pero tuvieron que pasar 11 años para que el juicio se celebrara. La defensa de los cinco acusados - dos directivos de la empresa propietaria, el director de la central nuclear, y los dos responsables directos del seguimiento de la planta desde el CSN -, aplicó una estrategia dilatoria, cuestionando todas las etapas de la tramitación, intentando así llegar a la prescripción de la causa. No lo consiguieron, pero el paso del tiempo y el olvido de lo ocurrido y las maniobras de presión, convirtieron el juicio en una muestra de hasta dónde se está dispuesto a llegar cuando se tocan lo que podríamos llamar "intereses de profundo calado ", hablando claro, los intereses de la gente que manda.
El aspecto más espectacular fue comprobar como los representantes del CSN, empezando por los implicados y acabando por el que fue su director cuando ocurrió el accidente, se desautorizaron a sí mismos, restaron importancia a sus propios informes y dieron apoyo a los acusados cuando éstos argumentaron que la aplicación de los requerimientos del CSN no garantizaban que el accidente no se hubiera producido. Puestas así las cosas, el 6 de marzo de 2000 el tribunal absolvió a los acusados, y el 26 de abril del mismo año, la fiscalía del Tribunal Supremo no aceptó los recursos del fiscal de Tarragona, ni de los abogados de la acusación particular y popular, Marc Viader y Marc Palmés. Llegando a echar la culpa del accidente a la empresa fabricante de la primera turbina que falló.
La conmemoración del aniversario del accidente de Vandellòs no puede limitarse a la fecha del 19 de octubre, el cierre de la central fue fruto de una ola de movilizaciones sociales que contestaban las manipulaciones y mentiras de la empresa y los representantes de los intereses nucleares.
No se consiguió cerrar Vandellòs 1 sin movilizaciones: asambleas populares, como la del pabellón deportivo de la Ametlla de Mar del 27 de octubre; las huelgas generales, como del día 30 de octubre a la Atmella; las manifestaciones, como las del 4 de noviembre, de 10.000 personas ante la central, la de 40.000 personas, el 26 de noviembre en Barcelona, la de 2000 personas del 6 de mayo de 2000, también en Barcelona, los cortes de carreteras, como el de 2000 personas a las poblaciones cercanas a la central, el 12 de febrero de 1990, y las mociones de varios ayuntamientos de Tarragona, y del Parlamento de Cataluña. El lema era siempre el mismo: "Cerramos las nucleares, la primera Vandellós.
Vandellòs 1 está cerrada, pero éstos son también hitos a recordar, y más en un momento como el actual, en que la pesadilla nuclear repite insistentemente que su final aún está muy lejos.
Ecologistes en Acció de Catalunya i Tanquem les Nuclears-100%Renovables.
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